2019 a lo Bad Bunny

Salí jodido la última vez que en alguien yo confié,
me compré una forvy y a Cupido se la vacié.
No me vuelvo a enamorar
Bad Bunny, “Soy peor”

En 2019, os deseo muchas cosas fabulosas. Os deseo el año que os merecéis, pero no el que vosotros pensáis que os merecéis, sino el que os merecéis de verdad. Os deseo también que nadie os rompa el corazón como se lo han roto a Bad Bunny, porque, chico, eso ha tenido que doler. Desde Álex Ubago no escuchaba a otro artista con tanta mala suerte en el romance. Y si en 2018 os rompieron el corazón, os deseo (de paso se lo deseo a Bad Bunny también, que creo que le hará falta. Comparte, a ver si le llega) que no os quedéis atrapados en el sufrimiento, la melancolía, el rencor o la culpa, sino que hagáis vuestro duelo y sigáis adelante, y volváis a abrir vuestro corazoncito a las lides del amor. En 2019, os deseo que, como Ariana Grande, creáis en el amor y que os sintáis tan jóvenes, fuertes, tenaces y temerarios como para estar dispuestos a enamoraros de nuevo. Os recuerdo, sin embargo, que terminar con una relación y romperle el corazón a alguien es una decisión legítima y que, si así lo sentís, deis el paso. Hacedlo, no obstante, siguiendo aquella máxima de tratar a los demás como nos gustaría que ellos nos trataran a nosotros. Y no dejéis a la gente por mensaje, que estáis ya grandes para esas mamarrachadas.

En 2019 os deseo que, como Bud Bunny, os vistáis como mejor os parezca, uséis las gafas de sol más estrafalarias si esas son las que os molan y toméis las decisiones estéticas de vuestra elección sin tener en cuenta las opiniones ajenas, siempre prontas al destrozo. ¿Que, como Bad Bunny, eres un tío, y te quieres pintar las uñas? Pues píntatelas, joder: spoiler alert, es 2019 y el esmalte de uñas no es más que esmalte de uñas y no dice nada sobre ti, tu identidad sexual o de género, tu orientación sexual o tu personalidad, más allá de que te mola llevar las uñas de colores. Y así con todo: no te depiles si no quieres, no hagas dieta si no quieres, no te maquilles si no quieres… Ya pilláis la idea.

En 2019 os deseo que deseéis muchas cosas, y que vayáis a por ellas, pero nunca al precio de pisotear a alguien. En 2019 os deseo que comprendáis, como Bad Bunny, la importancia del consentimiento, y que si alguien no quiere algo con vosotros lo dejéis en paz. Nota: si esta persona no hace nada que indique que sí quiere, es que no quiere. Mira qué fácil.

En 2019 os deseo mucha salud: que todas vuestras pruebas médicas salgan con un smiley, que no os den migrañas, que la resaca dure cinco minutos, que los virus huyan de vosotros, que vuestro aparato digestivo funcione como el mejor dispositivo Apple, que las articulaciones no se quejen cuando requiráis de su uso, que los zapatos no os duelan jamás. Os deseo además cantidades ingentes de felicidad, risas hasta que os duelan los abdominales y tantos momentos especiales que no haya Instagram suficiente para recogerlos todos. Os deseo que creéis muchos recuerdos, que visitéis sitios nuevos y volváis a aquel lugar donde siempre sois felices, que lo deis todo en la pista de baile, que aprendáis tantas cosas que os asombre que os quepan todas en la cabeza, que lidiéis con gracia, serenidad y saber hacer en los problemas que os salgan al paso, y que estos sean pocos. Os deseo también una cosa mala, pero muy pequeñita y sin mayores consecuencias: que sirva para dar dimensión a toda vuestra felicidad, y para aprender alguna lección pendiente.

En 2019 os deseo que perdonéis y, tan importante como esto, que os perdonéis a vosotros mismos. Sí, la habéis cagado, lo sé. Habéis metido la pata, la habéis pifiado. Habéis dicho y hecho cosas que lamentáis, y este arrepentimiento es positivo: tenéis corazón, tenéis el valor de reconocer los errores, tenéis el coraje de aspirar a ser una persona mejor. Darle eternas vueltas a la culpa no es más que un truquito de vuestra cabeza para remolonear en la parte más fácil de la cuestion (aish, qué mal lo he hecho) y no ponerse con la parte chunga, que es practicar eso de no cagarla de nuevo. Permitíos el consuelo y el alivio de ese perdón, pues, y no seáis tan duros con vosotros, que al fin y al cabo sois buena gente. En definitiva, en 2019 os deseo que (esta vez contradiciendo al maestro Bad Bunny, pero hay que comprenderlo al muchacho: le han roto el corazoncito y se está desquitando) seáis mejores que nunca, con los demás y con vosotros y vosotras mismos.

Y tú, ¿qué deseos tienes para 2019?

Foto: veis en la imagen a Fran Kubelik (interpretada por Shirley MacLaine) recibiendo el Año Nuevo en la inmortal comedia romántica El apartamento (Billy Wilder, 1960).

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s